Mi viaje emocional por Clair Obscur: Expedition 33
Después de un año de su lanzamiento, y tras varios meses jugándolo, he llegado al final de esta Expedición inolvidable. Y no digo "inolvidable" por decir; realmente ha sido un juego que me ha marcado profundamente y me gustaría compartir con vosotros cómo ha sido este viaje emocional para mí.
Por supuesto, internet está lleno de análisis y guías sobre el juego, y mi intención no es repetir lo que otros ya han desarrollado. Lo que sí me gustaría reflejar aquí es lo que fue para mí el resultado de esta maravillosa aventura, principalmente a nivel emocional.
Teniendo en cuenta que no soy experta, no vengo a hacer un análisis técnico, ni tampoco cuento con un enorme bagaje de juegos completados a lo largo de los años. Simplemente me apetece contaros cómo me hizo sentir cada apartado de esta obra maestra.
A día de hoy se ha convertido en mi juego favorito por múltiples razones. Me parece una auténtica obra de arte, especialmente por cómo utiliza el concepto artístico como base de toda su narrativa para explorar, de una forma tan bonita y conmovedora, la fragilidad de la vida y cómo la afrontamos.
Uno de los aspectos que me ha llegado al alma es la magistral banda sonora compuesta por Lorien Testard, quien ha logrado hacer magia en cada composición. No lo conocía antes y ha sido un descubrimiento maravilloso. Se nota el sentimiento que puso en cada pieza; lo que consigue transmitir es espectacular.
Al ser una persona altamente sensible (PAS), la música es algo con lo que conecto de forma muy intensa, por lo que este apartado me hizo vivir el juego todavía más intensamente.
Nada más entrar al menú principal y escuchar por primera vez el tema de apertura, me emocioné tanto que decidí cerrar los ojos y dejarme llevar por la melodía unas cuantas veces antes de pulsar "Nueva partida". Y se convirtió en un ritual: cada vez que iniciaba el juego, lo hacía.
Ya en ese instante supe que el apartado musical me conmovería muchísimo, y no me equivoqué.
Considero que cada tema encaja a la perfección con la atmósfera del juego y me transmitía una intensidad desbordante, ya sea mientras paseaba por las diferentes zonas, veía una cinemática o estaba inmersa en los combates.
💡 Un consejo para los que aún no lo habéis jugado: Las canciones contienen spoilers de la trama, por lo que recomiendo no investigar sus letras y significado hasta finalizar la expedición. En mi caso, evité buscar cualquier tipo de información hasta que terminé. No quería romper el factor sorpresa y prefería descubrir lo que las canciones me transmitían por primera vez mientras jugaba. Para mí, fue la mejor decisión.
Un diseño que me ha enamorado
Tengo que destacar también las cinemáticas, que me han enamorado por completo. Tienen una estética tan cuidada y una narrativa tan potente que me hacían sumergir aún más en la historia.
Los personajes principales están bien construidos, con su propio estilo y personalidad. Además, desde mi punto de vista, sus expresiones retratan muy bien las secuelas de lo que han vivido.
Puede haber cierto parecido entre algunos personajes y según mi interpretación todo tiene su significado. No quiero adentrarme en este tema para no estropear la experiencia a quienes no lo hayáis jugado, simplemente lo comento para que no se dé por hecho que pueda ser un descuido del diseño. Aunque cada uno sacará sus propias conclusiones.
Otra cosa que me ha llamado la atención son las figuras pintorescas que hay por las diferentes zonas y con las que puedes interactuar a lo largo del camino; ya sea mediante el diálogo para intentar descubrir información sobre la historia, o enfrentándote a ellas para abrirte paso y llegar hasta el objetivo de la expedición.
Un combate rítmico que me ha fascinado
Los RPG son el género que más me gusta, aunque por ahora haya jugado a muy pocos títulos del estilo. Así que hablaré desde la humilde perspectiva de mi limitada experiencia.
El sistema de combate me encantó. Aunque incluye las mecánicas clásicas de esquiva, bloqueo y contraataque, introduce un elemento mucho más sensorial: los efectos de sonidos y visuales. Esos efectos son señales precisas que te indican cuándo reaccionar ante el ataque del enemigo. El hecho de tener que mantener la atención en esos sutiles detalles durante el combate, principalmente a través del oído, me ha fascinado.
En cuanto a la dificultad, confieso que en muchos momentos me costaba pillarle el truco a los combates y a veces me frustré por los intentos fallidos. Sin embargo, disfrutaba tanto de la riqueza visual y musical de cada encuentro que no me importaba intentarlo una y otra vez hasta derrotar a cada enemigo.
"Peleándome" con los puntos de atributos y habilidades
Resulta que los atributos (Vitalidad, Fuerza, Agilidad, Defensa y Suerte) tienen relación directa con las armas; saber cómo distribuir estos puntos según el arma que se elige para cada personaje en cada momento es vital para maximizar su rendimiento.
El tema está en que, al principio, le iba cambiando el arma a los personajes sin tener esto en cuenta y subía los puntos de atributo de forma indiscriminada.
Una vez que aprendí a redistribuirlos según el arma y mi estrategia, noté un gran incremento en su rendimiento durante los combates.
Otro aspecto importante también son las habilidades, Pictos y Lúminas (objetos y habilidades pasivas desbloqueables) que vas aprendiendo a lo largo del juego.
Cuando empecé a entender a los enemigos y conocer las debilidades y fortalezas de cada uno, me fue más fácil determinar qué personajes, habilidades, Pictos y Lúminas sería mejor asignar en cada combate.
Entiendo que un jugador acostumbrado a juegos del género tendrá en cuenta todos esos aspectos desde un primer momento, pero en mi caso fue un aprendizaje más y lo he disfrutado mucho.
Una narrativa que me ha mantenido en vilo
Me generó más preguntas que respuestas durante casi toda la partida, hasta que finalmente se reveló el verdadero motivo tras la expedición, y ahí fue cuando me rompí por completo.
De todas formas, durante toda la historia hay pequeños detalles, frases y comportamientos con gran significado que pueden pasar desapercibidos o, como me pasó a mí, cuesta encontrar la conexión entre ellos en un primer momento. Aún así, tengo una carpeta llena de capturas que iba haciendo con cada momento o frase que me impactaba.
Lo que me di cuenta una vez terminada la historia y volviendo a repasar esos detalles, es que todo tiene un sentido.
Haber jugado "a ciegas", evitando cualquier información externa que revelara la historia, me permitió disfrutar de una experiencia auténtica y llena de sorpresas.
Aunque mi tiempo de juego ha sido muy superior a la media y he alargado la experiencia por circunstancias personales, no es algo a lo que le dé demasiada importancia, porque la verdad es que he disfrutado cada segundo mientras jugaba.
Desde luego, es una historia que toca la fibra más sensible y, en mi caso, la intensidad de esas emociones fue sobrecogedora. Tardaré tiempo en procesar todo lo que este juego me ha hecho sentir. Para mí, es una obra que me ha marcado y que seguiré recordando con mucho cariño.
Aún tengo misiones secundarias pendientes, por lo que mi visión sobre esta maravillosa Expedición sigue expandiéndose, pero por ahora soy incapaz de destacar algo que no me haya gustado.
Nota sobre las imágenes: Todas las capturas de pantalla incluidas en este artículo fueron tomadas por mí y pertenecen al videojuego Clair Obscur: Expedition 33, desarrollado por Sandfall Interactive y publicado por Kepler Interactive.








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